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jueves, 6 de marzo de 2014

TARDE DE POESÍA

CON  JOSÉ PEJÓ VERNIS  y  CRISTINA PENALVA

                 “…escribo para ser y no morirme”.
                dice José Pejó, en su poema “Empeño” 
                      (“Esta sombra que sangra”)


Y recita “El poeta está dentro de ti..."

Y habla de “el vértigo de la palabra”, de dejarla fluir, de cómo las palabras se buscan, se huelen, se tocan.

De metáforas inéditas en la poesía contemporánea, de la belleza en las imágenes:  instantes visuales que se convierten en sensaciones, poesía visual con la que disfrutan los ojos del alma y la imaginación

De la técnica, del ritmo, del verso blanco y del verso libre.
... Y de tantos y tantos matices que alberga el quehacer poético.


                                    Cristina Penalva 
hablará de palmeras, de la palabra invisible, de la mística desde la espiritualidad, de la muerte como parte de la vida.

                        Y la tarde fue un dulce compartir
                             poesía y aprendizajes.  






Dos poemas ofrendados a la mujer

UNA GASELA

Una gasela corre, quasi vola
amb l’univers rodant-li dins els ulls
espurnejant per l’herba de la prada
més que un llamp descosit, i esgarrifada,
ja que porta emganxades en el llom
les urpes d’un lleó rabiós de gana
que s’afila les dents al fil del mos.
La gasela, manyosa, és rapidíssima,
i no para de córrer, deixa enrrere,
cansada, però encesa, aquesta fera
ferotge del lleó tan fastigós,
amb la llengua d’un pam llepant-se el nas
i escumejant la bilis.
Quina por!, deu pensar, després del glop.

Cada dia el matéis, al món salvatge,
als descampats i als més selvàtics boscos,
endins de les ciutats.


José Pejó Vernis
 De "L'ombra fugida", su último poemario.
XVII Premi de Poesia "Miquel Martí i Pol" de 2012


                            SAMOTRACIA

Telúrica Niké
misteriosa, de cielo de distancia.
Existe una evidente afinidad
entre los que adoran lo ultraterreno
y tu cauce de esperanza.
Hemos vencido juntas
con la fuerza de las alas
y un manto de erotismo
todos los juegos
que nuestra estirpe
forjó para nosotras
en vestíbulos de proa decapitadas.
Hoy, repaso los concebidos capiteles, esbeltos,
proporcionados a nuestras pisadas.
Las estrías de nuestras columnas me
recuerdan, cuántas veces recogimos
espejos, en un cestito de vientre,
para que cerca de la tumba de nuestros hijos
resurgieran, de nuevo, sus reflejos de acanto.
Nuestro tiempo no estaba hecho para grandes ceremonias,
al final, sucumbimos cuando el mar
nos besó la frente y un grito ensangrentado
descendió por los dedos de la brisa
hasta el altar de nuestro cuerpo de mujer.

 Cristina Penalva


 
                      Encuentro poético inolvidable. 
                Felices por la Poesía y por la Amistad.

Castellón, 22 de febrero de 2014. En Café Tegucigalpa.


viernes, 28 de febrero de 2014

ANTONIO MACHADO




Emotivo homenaje al gran Antonio Machado en el 75 aniversario de su muerte.



Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar




Soledad Benages nos condujo por  los paisajes y  caminos,  amores y soledades,  sueños y tragedias, que jalonaron la vida del hombre y del poeta.

Y en nuestras voces sus versos, una vez más y siempre, para que no se apague el canto de las viejas horas.


Arantxa Esteban, "El viajero"
Manolo Benages, "Retrato"
Mariajosé Sangorrín, "Soneto a Guiomar"
Alina Paz, "Yo he visto mi alma en sueños"

Julio Alcalá
Tony Calix, "Una noche de verano"
Pilar Bellés, "Parábolas"
Amparo Andrés
Enric Alicart, "Recuerdo infantil"
Juana Soto, "Los olivos"
Rosa Lluch, "Y estas palabras inconexas"
Merxe Ripoll, "La muerte del niño herido"
Ximo González
Pilar Espinosa, "Hastío"
Vicent Camps, "Las moscas"
Guillermo Fernández














  EL CRIMEN FUE EN GRANADA
 

                                                                                        A Federico García Lorca

          1. El crimen


 Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!

Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
... Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.

          
   2. El poeta y la muerte

  
Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
—Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque— yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

        
               3

 
Se le vio caminar...
                      Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!




                Irene, cantautora, "Anoche cuando dormía"


                           "Cantares", con Eneida Paz.