miércoles, 28 de agosto de 2013

PRESENTACIÓN del POEMARIO "Is there anybody out there?" de ÓSCAR BORGE







       Óscar Borge, poeta nicaragüense, nos regaló la cadencia y musicalidad de su voz, su palabra, su mensaje.
 
“Is there anybody out there?” es un viaje, de los recuerdos, sensaciones, vivencias de la infancia, a la aprehensión progresiva del mundo, de lo que sucede fuera, al otro lado: una visión del yo y su alteridad.


Es un espejo de convicciones e ideas del autor, cimentadas en sucesos que han configurado la historia reciente, en las fuentes literarias en las que ha bebido; evocaciones que transforma en bellas y sugerentes imágenes, en lenguaje en su más alto nivel, en Poesía.


Un marco musical  encuadra título, citas y alusiones a autores y piezas emblemáticas del momento, soporte o pretexto de la definitiva fusión de Poesía y Música.


 


BLACK BIRD
                                                               “Blackbird singing in the dead of night
                                                                Take these sunken eyes and learn to see
                                                                                                               All your life
                                               you were only waiting for this moment to be free”.
                                                                                                                
The Beatles
Mi familia
se lanzaba al suelo
la ciudad temblaba
luego venían las risas
para asesinar el tedio


Siempre me lo imaginé
tenebroso
bello
como detenía el sonido en el tiempo
como si silbara desde Panamá su espanto


Pero él
había estado ahí
minutos atrás
el ruido solo era su recuerdo
el terror huésped de una sombra



I

Me tortura
una aguda lucidez de relámpago
el goteo de mi memoria
su fe de banca abandonada en el parque
su vómito de tiempo
sus fantasmas rojinegros
y sus resurrecciones de domingo por la tarde


II

El universo
en la delgada cintura de un sol
una palabra o dos
el sueño erótico de un cisne
la metáfora de una bala
el abrazo extenso de la lejanía


III

Quien iba a pensar
que en una ciudad de fuego
tal
palabra terruño
o abeja surcando constelaciones de leche
se retrate
un retumbo inhóspito
de un adolorido frío
un frío
sala de hospital
hueso de museo
avión desmantelado



FUKUYAMA


Qué gaviota renunció al sur
acaso la dialéctica del olvido destruyó el cristal de la memoria
quiénes somos después del fin
por qué nuestros latidos persisten
necios
en el hipocentro de la historia


Por qué nos aferramos
con uñas a seguir existiendo
“humano, demasiado humano”


Habrá
que colgar el alma
en el féretro de un libro
guardar los recuerdos
en la fotografía de una barba
pero
quiénes somos después del fin








 

                                     
               Organizan el evento: Poetas sin sofá y Café Tegucigalpa

                                        15 de agosto de 2013


miércoles, 7 de agosto de 2013

ARTE POÉTICA



 Cansado de los nombres asumo nuevos riesgos
y aparto
el cloroformo blanco de la niebla.

Invoco soledad
donde agrupar mis multitudes
y olvido notas previas, también caligrafías.

Desesperadamente extraño
y sin remordimientos,
descubro nuevas ecuaciones
en los ojos biográficos
                                   de los puentes.

Lloro sin rabia
ríos de tinta
sobre estas dos mejillas de papel.

Ausente hoy de mí, no de los otros,
al fin regreso,
lleno de mares y ciudades,
con esta incertidumbre contagiosa,

superviviente.

        Rafael Correcher Haro
     
(Del Cuaderno #2 de Poetas sin sofá)

sábado, 3 de agosto de 2013

POEMA DE FRANCISCO "EL POETA"



Esta mañana
al volver al mundo,
en la mesita de noche
descansaba escrito un sueño.

En sus letras,
una y otra vez,
repetía el color de tus ojos,
tu miel,
la silueta de tus provincias,
tu esencia
y tu río sin navegar.

Las excusas
de aquellos peregrinos
que abandonaron tus aguas
y el galopar
de un corazón tartamudo.

Hablaba
de tu último abrazo,
del nudo en la garganta del huracán
que formaron nuestras manos
y de las raíces que no echamos

en nuestro breve caminar.

           
                 Francisco J. Blasco
            (Del Cuaderno #2 de Poetas sin sofá)