domingo, 21 de octubre de 2018

EL VACÍO INVERSO. Poema de ROBERTO BECERRA.


 Después de todo solo a eso venimos,
desde esta marcha interminable,
desde este zócalo en el cielo,
a construir nuestras tumbas y desvelar aquello
que por nuestra vida ha sido un secreto,
pues al fin y al cabo,
cuando todo llegue a su fin,
solo quedará nuestro cuerpo fundido con la llanura,
y un silencio mortal entre las hojas y el viento.
 
Perdido estuve una vez,
y entre el pasto y las flores,
encontré el fresco aroma de los pinos,
los pequeños tallos en mis manos eran como una forma de mi sueño,
y sentado en la piedra,
pensé tenerlo todo,
como si en el viento que atravesaba el río,
el mundo mismo transcurriera una y otra vez,
como la luna que en su carrera por el cielo se despedía de mí
sin saber yo mi nombre o mi pasado,
entonces salté para llegar al cielo y tocar lo infinito,
me detuve en su profunda inmensidad,
y atrapado entre estrellas murmuré una canción,
brillando entre la oscuridad descendí,
y abrí un espacio entre la madre tierra,
donde deposité mi cabeza para llenarla de recuerdos,
pues mi corazón era grande,
como las raíces que me cubrieron del frío,
uno se olvida de quién es sin quererlo,
y entre el olvido y la distancia
sencillamente cerrar los ojos.


       Roberto Becerra  (Honduras)

                       Cuaderno de Poesía #10 de Poetas sin sofá





viernes, 12 de octubre de 2018

"PRODIGIO DE UN DÍA LUNES". Poema de DIANA IRENE BLANCO


Ocurre que la tarde levanta su puño de agua desnuda
sobre la gastada eternidad de este minuto.
(Lunes arrepentido de insensatas terquedades.)

Han estallado todas las rosas.
Se incendiaron los panes en las manos de los hombres.
Dicen que las mujeres del pueblo destejieron los siglos.
(Todavía las cenizas flotan en la incertidumbre de sus puertas).
Hablan de que el viento ha arrodillado todas las furias;
que una moneda de oro, redonda y nueva,
ha hecho nido en el sombrero del cieguito de la esquina.
Que las madres solitarias mecerán pechos de azúcar
y cunas de armiño.
Que los hombres que deciden, han olvidado
la palabra guerra.
Han arrojado una bomba de piedades infinitas.
Y han sembrado, al amanecer, la sangre.
Con la última estrella.
Para que nazcan amapolas de poderosa inocencia.

Esto sucedió hoy. Eso dicen.

Hoy es un ángel que huye desterrado para siempre.

Al pasar me deja una lágrima. Bella, incesante.




     Diana Irene Blanco   (Argentina)

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lunes, 8 de octubre de 2018

NOCHES. Poema de CHEMA LAGARÓN


Ayer doblé cuidadosamente la noche
doblé sus esquinas
siguiendo meticulosamente
las marcas dejadas por la penumbra

la idea es que quepa en mi maleta
entre la ropa sucia
y que cada olor y cada sudor vivido
se emparejen con su tránsito de lo oscuro

debería de haber una noche de cada sitio
disponible para ser llevada
al menos una
para cada persona que la haya vivido

la idea es desdoblarlas todas
en el sitio en que vivimos
y hacer de nuestro mundo
un santuario de ciertas noches y lugares
para que las ausencias
no nos perturben más el sueño


                  Chema Lagarón

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sábado, 6 de octubre de 2018

DOS #AFLORISMOS. Poema de FELIPE ZAPICO


Renombrar a las bestias
confundir sus tediosas
labores
amagar la distancia
desterrar los aperos
bajo los almendros
latentes otro enero.

***
Apostado en la
ventana
aguardo la borrasca
del gran Norte.
Las aves
picotean voraces
mientras rumio la
ausencia de
n
i
e
v
 e.




Felipe Zapico Alonso


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