Antoni Albalat. Cuaderno 9 "E"

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martes, 3 de diciembre de 2013

"LA VACAMARIPOSA" DE GUILLERMO FERNÁNDEZ TEJEDA


La vacamariposa. Óleo de José Ricardo Chust



GUILLERMO FERNÁNDEZ TEJEDA
































La vacamariposa es una creación poética singular, como lo es su autor.

Cada palabra, verso, poema, son imprescindibles en el conjunto, de manera que resulta difícil elegir los poemas más representativos, salvo que se seleccione la mayoría. Cada verso es un mundo, cada poema un universo.

Las imágenes surrealistas escapan a la lógica, entre sutiles y mordaces, alucinantes, para un mensaje crítico, especialmente del absurdo de los principios y educación que hemos recibido y de la realidad social toda.

El hilo conductor, la historia de una inocente vaca de vuelo sutil, enmedio de una fauna variopinta fuera de la racionalidad que, sin embargo, son resultado de una reflexión racional, portadores de un profundo trasfondo.

Un estudio minucioso y  elaboración metódica, imprimen carácter a este poemario imprescindible.


En palabras de Javier Gm:

Este jienense de Castellón
convierte el neosurrealismo en un ejercicio incesante de crítica social, especialista en la agregaduría irreverente de las metáforas cotidianas que se convierten en obras arquitectónicas, en la mezcla de imposibles que casan y calan en el discurso poético.

Todo cabe, dureza, estremecimiento, ironía a raudales, conciencia, esperanza y rasgaduras delante del espejo, Guillermo es un especialista incendiario desde la más absoluta calma sorpresiva.


PRESENTACIÓN: 15 de octubre de 2013, en la Casa de la Cultura de Castellón


PERFORMANCE












                                         ERA     


Entonces
cuando los taxidermistas
reparaban con ojos de muñeca
la mirada de los ángeles
y era sexo
montar en velociclo

Justo entonces
el membrillo se hizo carne
y ácido la vida


NATIVIDAD   


Sin dios
sin lengua
hato
voz
ni vez
ha venido envasada
al vacío de la Tierra
la vacamariposa


Hija de larva y maquinista
viste botas de charol
corona de felpa
y jersey de ochos

Mama de medio pan
y un libro
mojados
en tintura de yodo

Entre violeta y violácea
nace violada
por ausencia de verbo




                                         ÓRBITA      


La tuvimos a oscuras
encerrada en una lata
hasta que caducase la fecha
aconsejada de consumo

Cuando acaecieron
las jornadas de siembra
y poda
abrimos la tapadera
para saber
qué había sido de ti

Tras despojarla
de la placenta
que ocultaba tu letargo
nos describió
el firmamento


                                         ESCUELA
II      


La maestra eleva
el dedo índice
apuntando al vértice de la bóveda

Lo mueve de Este a Oeste
como péndulo invertido
mientras chasquea la punta de la lengua
contra el cielo de la boca

Contrae el músculo de la pupila
para señalar la lejanía
de los últimos pupitres

Allá
donde se sientan los zurdos
para volverse los párpados
y se masturban adolecidos
hasta quedarse ciegos

Ese es tu sitio



III   


Ese fue el método

Reunir
en una sola postura
el castigo
y la plegaria

De rodillas

                                                                                                                                                                         VII

Mar
me tomo la palabra
y me llevo dos:
agua y sal

Como el resto
no cabe
bajo un cero
y saco decimales

Lo que queda
en el cociente
son náufragos

VIII      


Aire
qué sientes al pasar
a través de un oboe

Qué se siente
al escapar domesticado



                                                                                     IX     


Tierra
Tierra
líbrate de nosotros

Apaga
la gravedad

Celebraciones:

Con Poetas sin sofá y otros amigos
en Café Tegucigalpa



MERIDIANO 0º    


Un hombre duerme
tendido en el andén del Metro
bajo mantas de cartón

Mantener fuera del alcance de los niños
proteger de la humedad y la luz
Muy frágil

Sueña que ángeles de la guarda
enciende la lámpara de la mesita de noche
calzan sus pies con zapatillas de paño
y envuelven  el frío los fonendos
en la desidia de un albornoz

El hombre recorre la senda
que lleva hasta el cuarto de aseo
Sonríe al pasar frente al espejo
tose dos veces
orina arena
cierra la luz del baño
y regresa a la cama


En ese instante
a punto de rozar con la mano
los labios de Amanda
despierta cegado por la patada de una linterna
exigiendo su billete

Antes de ser detenido y etiquetado
con las tenazas perforadas del revisor
rompe el precinto de las pesadillas
y escapa a cámara lenta



UMM     


Junto a la muralla de Daralsahara
las mujeres engendran a sus hijos
en el pliego interno de las axilas


Al saltar los bultos
dan a luz
ojos rodeados de pelo
y dientes amarillos


La comadrona
embebe con talco la orina
y con azufre seca
el calostro de los pechos

Dos metros más allá
un hombre entierra el cuerpo
de una niña llamada Haifa
bajo un rosario de piedras



Guillermo Fernández Tejeda: "La vacamariposa"



                     
¡¡¡FELICIDADES!!!

Mariajosé Sangorrín



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